Homenaje a la maestra de la República Carmen Delgado Vicente

10, 11 y 12 de mayo 2018, Alburquerque, Badajoz

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Carmen Delgado Vicente fue una maestra republicana salmantina que ejerció en Alburquerque y que como muchas maestras de la época fue una parte importante la base de la transformación de las conciencias de muchos de nuestros pueblos. Las maestras de la República, como Carmen, trabajaron en la construcción de una sociedad más igualitaria y justa.

Tras el golpe de estado franquista muchas terminaron siendo asesinadas, como fue el caso de Carmen Delgado Vicente en Alburquerque. Otras destituidas, no permitiéndoles volver a ejercer su profesión. Carmen Delgado Vicente por ser una mujer de convicciones y comprometida con la educación de su pueblo, sufrió la doble represión hacia las mujeres de la República por parte de las tropas de Franco. Antes de ser ajusticiada fue violentada. Así se constató a través de los testimonios orales recogidos durante el campo de trabajo de memoria histórica realizado en el verano de 2003 en el municipio.

El colectivo Memoria de Futuro promovió esta actividad mediante la cual recuperar la memoria de una mujer comprometida, traerla del de vuelta del exilio del olvido y lanzarla futuro. No por casualidad la pintura mural se elaboró en un muro situado junto al colegio de Educación Primaria del pueblo.

Durante los dos meses previos al desarrollo de la pintura mural se realizaron asambleas en el colectivo, para transmitir a la artista p.nitas* las reflexiones del grupo sobre cómo hacer la representación pictórica de la maestra. Al no poseer ningún testimonio ni fotografía sobre su imagen, era tarea de todas pensar la mejor forma de representarla y a la vez socializar la problemática sobre recuperar a las personas olvidadas del relato oficial de la historia. Poner el foco en Carmen fue importante para visibilizar las pérdidas de quienes tenemos posibilidad de recuperar información sobre sus vidas, nombres y apellidos y también de tantas otras de las que nunca sabremos cuáles eran sus nombres ni cómo eran sus caras ni sus vidas.

La primera tarde de trabajo el fin de semana que elaboramos el mural, la empleamos en compartir reflexiones al respecto de lo anteriormente nombrado, además la artista compartió varios bocetos elaborados en la fase previa de intercambio de reflexiones, para terminar de pensar juntas en la imagen definitiva a través de la que recuperar y convertir en patrimonio del pueblo la imagen de su maestra Carmen. Con esta actividad participada y conmovedora Alburquerque se hizo más responsable de su memoria local y a través de la acción colectiva de creación y pintura del mural cooperativo con perspectiva feminista, conseguimos agitar conciencias y levantar un mural de la visibilización por el recuerdo y por la no repetición.